Butch Cassidy & Sundance Kid
*El Far West en la Patagonia*

La historia de estos norteamericanos, tan atrapante, durante muchos años, constituyó una leyenda en nuestra Patagonia, hoy se ha materializado gracias a una carta que atestigua la existencia real de estos legendarios bandoleros, que llegaron a refugiarse a la Patagonia Argentina, a la zona de Cholila, provincia de Chubut.
Se han escrito innumerables libros, organizado simposios de historiadores para analizar su paso por estas tierras. Algunas de sus andanzas, también se plasmaron en la inolvidable película *Dos hombres y un destino*. Sólo que omitieron, cuando Butch, Sundance y Ethel, deciden abandonar EE.UU., para burlar a sus perseguidores, se los hace viajar directamente desde Nueva York hasta un ignoto pueblito boliviano, ignorándose por completo su paso por la Patagonia. En cuanto, al aspecto físico, no se acercaron demasiado, comparando a Paul Newman y Robert Redford, los auténticos salen muy mal parados.


Realidades, mitos & Leyendas

Butch Cassidy, Sundance Kid y su flamante esposa, Ethel (Etha) Place, llegaron a la Argentina en 1901, huyendo de la justicia y de la Agencia de Detectives Pinkerton. Bajo los nombres de Santiago Ryan y Harry Place, con la ayuda de George Newbery, Vicecónsul Honorario de EE.UU. en Buenos Aires, quien estaba muy interesado,
en crear colonias de su país en la Patagonia, les adjudicaron 6000 hectáreas fiscales en Cholila.A comienzos de 1902, se instalan en la zona, construyen una cabaña un establo y un galpón, de troncos de ciprés, al estilo del lejano oeste que ha perdurado hasta nuestros días.
Al poco tiempo *La familia de tres* como la definía el propio Cassidy, ya tenía 300 vacas, 1500 ovejas y 28 buenos caballos, por los que tenían una especial devoción. La llegada de los bandidos, fue un suceso para los pobladores de la zona, en poco tiempo obtuvieron prestigio y respeto entre los habitantes de la región, que los consideraba como *gente de bien y generosa*, que pagaba muy bien a sus peones. Su casa era visitada por algunos colonos galeses y norteamericanos. La historia que sigue, no hay certeza que sea real, se dice que por un conflicto de tierras en 1903 con Newbery, este descubrió su verdadera identidad y avisó a la agencia de detectives Pinkerton en EE.UU, quienes ofrecieron recompensa por su cabeza.

El último golpe: En 1905, la sucursal del Banco de Londres y Tarapacá, en Río Gallegos es asaltada por dos jóvenes norteamericanos y aunque ellos rondaban los 40 años de edad, y varios testigos afirmaron que se encontraban en Cholila, la policía de Río Gallegos, solicita su captura.
El comisario de la zona, sospecha de otros norteamericanos Hood y Grice, buscados por un robo anterior y que solían frecuentar la cabaña de Santiago Ryan y Henry Place. Alertados sobre la orden de captura, sin poder demostrar su inocencia, deciden  abandonar su estancia, con varios caballos y provisiones toman rumbo al Lago Nahuel Huapi para luego, pasar a Chile.
Nunca fueron procesados en nuestro país. Prófugos de la ley, se esfumaron de la Patagonia. Los campos de la banda, fueron rápidamente vendidos a través de un testaferro.
Con el tiempo la mitología popular, los ubica sin Etta, que se volvió a EE.UU., en las minas de estaño en Bolivia y que murieron ahí, otros dicen que regresaron  a su país,  la hermana de Butch dijo haberlo visto en 1925. Aún se discute, sobre el lugar de la muerte, en especial, de Butch Cassidy, se dice que murió de viejo en un Hospital de EE.UU., también  que murió en un rancho de Montana, y nunca fue atrapado.
Leyenda o no, la historia llegará a los oídos de cada turista que visite Cholila y la duda invadirá su mente. 

*La Cabaña de Butch Cassidy y sus amigos*

En Cholila, en un solitario paraje de la localidad, la cabaña de Butch Cassidy, como se la conoce, es el principal atractivo turístico de la zona, para quienes siguen la leyenda de estos bandoleros, ubicada sobre el valle "El Blanco.
Es la cabaña original, a punto de desplomarse, que construyeron cuando se refugiaron en la Patagonia. Hoy los restos semiabandonados de esta construcción histórica y la falta de restauración mantiene, el encanto de lo original.
En 1994, fue declarada Patrimonio Histórico y en 1998, fue convertido en un destino turístico.
Con un buen guía, se podría revivir la mística de una historia de bandoleros algo románticos y muy ingeniosos que se burlaron de medio mundo, pero no consta en ningún lado que hayan dañado a persona alguna jamás.

Si tiene tiempo, luego de visitar el museo Leleque, puede regresar por Cholila y pasar por la casa donde vivieron Butch Cassidy y sus amigos. Y como nada ha cambiado en el paisaje natural de alrededor, podremos revivir el ambiente que veían cada mañana, cuando salían a trabajar en el campo